El zorro y el erizo (Sobre las disputas zoológicas entre AMLO VS EZLN)

Por Vica Rule.

Sobre el Diurno a AMLO de Toledo.

Algunos compañeros me han preguntado mi opinión sobre los artículos de Víctor M. Toledo entorno al EZLN, les digo que al único Toledo que he leído es el poeta de la generación de los cincuentas Víctor Toledo, magnifico escritor, editor y traductor de literatura Rusa. Para evitar mi evasión y conocer mi opinión me han enviado un artículo titulado “El esplendor de AMLO y el ocaso del EZLN”. Publicado en La Jornada (1-15-2019).

Desde el título, las metáforas (Sol-Ocaso-) y el léxico  que utiliza el autor -(Magia, épica anacrónica, acto estelar, entrega alegórica, lamentos, rabia)- de este texto me parece más propio de una apología literaria decimonónica dentro de la corriente del romanticismo mexicano -(insistía en mi analogía poética)-. Para ser sinceros y directos no me parece que el texto alcance un nivel serio de análisis político e ideológico. 

Un análisis político solvente parte de razonamientos concretos, de evidenciar una problematización importante, de un mínimo modelo argumentativo y de conceptos ideológicos claros e inequívocos. El breve texto de este autor es solo una opinión verbal poco informada, donde no usa con exactitud los datos que él proporciona por una falta de rigor u otro motivo.

Su texto está lejos de pertenecer al género del artículo político, más bien es una prosa alegórica sobre su leitmotiv; si Acuña escribió su Nocturno a Rosario: (“¡Pues bien! yo necesito /decirte que te adoro/decirte que te quiero/con todo el corazón; /que es mucho lo que sufro, /que es mucho lo que lloro,) Toledo escribe un diurno a AMLO: “los acontecimientos sitúan al obradorismo como un sol naciente que ofrece esperanza!”

Lo anterior es válido y hay que respetar los demonios literarios o ideológicos de cada quien. Sobre el tema de la ilusión en la política considero que “El peor enemigo del conocimiento no es la ignorancia, es la ilusión del conocimiento”. Pero si, en términos estéticos lo publicado por este autor me parece irrelevante, dentro de una perspectiva política y ética es necesario reflexionar y precisar algunas afirmaciones del ejercicio de prevaricación [1]que Toledo hace en su Diurno a AMLO.

Sobre la narrativa neoliberal

La historia se ha acabado.

 Francis Fukuyama

No habrá revolución, es el fin de la utopía

que viva la bisutería.

J. Sabina.

Desde el siglo pasado la derecha y las fuerzas conservadoras promovieron la hegemonía de una narrativa neoliberal consistente en el colapso del fin de las ideologías y del socialismo real. Ese final y tránsito a lo posthistórico proclamado por Francis Fukuyama en su libro El fin de la historia y el último hombre (1992) fue una de las principales fuentes de autoridad académica para la argumentación de esa narrativa.

El politólogo vidente norteamericano se basó en sus interpretaciones en la idea del fin de la historia de Hegel quien afirmaba que después de resolverse las contradicciones existentes en la sociedad se llegaba a el fin del conflicto. La caída del muro de Berlín y el colapso de llamado socialismo confirmaban el inicio y el triunfo del liberalismo. En esa perspectiva se fundamentó el triunfo universal de la utopía neo liberal. Triunfo universal de la democracia formal y del liberalismo económico. Ninguna opción era posible fuera de esa perspectiva, ninguna alternativa podría oponerse a ella.

En realidad ese final de los relatos era un relato más. Nunca una verdad histórica ni científica sino una interpretación más que se convirtió en una metafísica y. en cierta medida, en una visión teleológica de la realidad. Es decir un Dogma de fe. Con un Dios Universal: el mercado.

A contrapelo en 1994 el EZLN, demostró la ficción de esa meta-narrativa, la inexistencia de un consenso, la historia no había llegado a su fin, sino, por el contrario, se abría un periodo de mayor profundización de los conflictos sociales e históricos. El alzamiento del EZNL en el 94 es, en realidad, el inicio del nuevo siglo y milenio dentro de los movimientos sociales y las resistencias anti neoliberales.

Fue una ruptura y parteaguas histórico a nivel planetario la influencia y reconocimiento público de ello es innumerable. Las actuales resistencias anticapitalistas y sus posibilidades de emancipación parten del referente zapatista. Se puede estar o no de acuerdo con los límites y alcances de sus proyectos autonómicos, pero no se puede soslayar su contribución notable de abrir una posibilidad real e instrumental de un mundo fuera de la pesadilla neo liberal: un mundo donde quepan muchos mundos.   

Además, desde el inicio del ciclo histórico de los gobiernos progresistas de américa latina y del llamado socialismo del siglo veintiuno evidencio más la crisis del modelo universal del liberalismo político y económico, la crisis del proyecto de la globalización neoliberal y la profundización de las contradicciones y los conflictos  sociales.

Las predicciones del vidente-politólogo norteamericano fueron desmentidas por la realidad histórica del presente siglo: ni asistimos al fin de la historia, ni al fin de las ideologías. Empero, el enfoque de Toledo para descalificar al EZLN, quedo anclado en esa vieja perspectiva, de la cuál él mismo Fukuyama en su última etapa ha iniciado un proceso de auto crítica e incluso ha aceptado el regreso del socialismo.

Las declaraciones de Toledo sobre el EZNL son un punto de vista mal desarrollado pero se inscriben en ese relato del conservadurismo y las derechas neo liberales. No entiende que el conflicto global actual en el siglo veintiuno se da entre la profundización de la pesadilla neo liberal que incluye su modelo de democracia formal-fósil y las resistencias anti neo liberales y anti capitalistas.    

En realidad “la formula político-electoral y la político-militar” señalada por Toledo es un planteamiento propio de la guerra fría en el siglo pasado. Un razonamiento en mucho del discurso mediático: la llamada guerra sucia de los setentas en México más que un alzamiento que postulara la vía política militar, fue un exterminio del Estado mexicano contra los pobres que simplemente reclamaban derechos políticos y derechos sociales. La vía armada fue una forma defensiva a posteriori del terrorismo de Estado no una construcción utópica.

La prevaricación de Toledo consiste en que nunca el EZLN ha planteado una tesis sobre la vía armada a la toma del poder, ni siquiera la toma del poder del Estado. Ni siquiera un abandono de la vía político- electoral, a lo que ha renunciado es a la simulación democrática,  al teatro de la política, al ingreso de un sistema electoral auspiciado y controlado por mafias. Por el contrario, desde la Primera Declaración de la Selva Lacandona en el 94 hablaron de “elegir democráticamente a sus autoridades” 

En ese posicionamiento el zapatismo no ha estado nunca solo es el mismo razonamiento que han compartido diversos intelectuales, periodistas, artistas y académicos. Por ello, cuando se dice: “nuestros sueños no caben en sus urnas” debe entenderse como una denuncia de la falsificación democrática, del ejercicio de una democracia fósil o sencillamente al fraude electoral.

La verdadera propuesta zapatista y de sus aliados en Congreso Indígena es a la organización desde y para los de abajo, ello desde una pluralidad política que reconoce cada quien a sus tiempos y modos: “Votes o no votes, organízate”

Sobre el racismo y la visión conservadora de Toledo

Una forma de racismo y discriminación  que hay frente a los pueblos y culturas indígenas es no reconocer los avances, dificultades y aportaciones de sus propias formas de organización entre ellas las democráticas. Este autor ofrece un planteamiento falso y cifras inexactas para afirmar: “Por un lado, el número de votos obtenidos por su candidata en 2018. Los 200 mil votos recabados, representan menos de 1 por ciento de los recibidos por el candidato ganador (30 millones)”

En realidad las firmas alcanzadas por Marichuy no fueron 200mil como afirma Toledo, sino, según cifra oficial del INE 281,945, además la falacia consiste en comparar firmas de una candidata independiente con los votos finales del candidato ganador. Son cosas diferentes y cifras relativas, no absolutas.

Si hacemos un ejercicio comparativo correcto entre los filtros democráticos de Marichuy para poder llegar a participar en el proceso electoral y los candidatos de los partidos políticos oficiales a la contienda final entre ellos AMLO, tenemos por un lado que Marichuy llego a ser Vocera pre candidata mediante un proceso de elección interna del CNI, y una ratificación ciudadana expresada mediante más de un cuarto de millón de firmas no apócrifas a diferencia de los “independientes” que llegaron a la boleta final con firmas inauténticas.

Marichuy fue la participante que menos porcentaje tuvo de firmas rechazadas, las que menos auditorias solicito y que mayor porcentaje tuvo entre el número de registros revisados y ratificados. Ejemplo: Margarita Zavala en 10 audiencias reviso 376,870 registros para que le subsanaran 35,103 firmas, por su parte  Jaime Rodríguez Calderón solicito 12 audiencias para revisar 392,501 registros y  le subsanaron 48,334 firmas. Por el contrario, María de Jesús Patricio Martínez no hizo ninguna trampa ni compra de firmas y en 6 audiencias se revisó:  11,425 registros anulados de los cuáles 8,007. le fueron subsanados.

Ningún candidato independiente mostro esa transparencia en la recolección de firmas y ningún candidato de los partidos oficiales llego a la boleta de la contienda presidencial con esa legitimada y la calidad democrática mostrada por Marichuy, el CIG, CNI y sociedad civil que la acompaño.

La experiencia de Marichuy es un ejemplo de un ejercicio democrático de alta calidad -(ejercicio de democracia formal/representativa, ejercicio de democracia participativa y ejercicio de democracia comunitaria)- que ningún pre candidato oficial o los candidatos ganadores en todos los niveles puede presumir o demostrar.

Además, los representantes de medios de comunicación y el propio INE auditó todos los actos de campaña de Marichuy y ni una mosca de ilegalidad o dinero sucio encontró: ¿Qué partido político o candidato oficial en el pasado proceso electoral puede decir lo mismo señor Toledo?  ¿Quién tiene más vocación democrática? ¿Y quién ha demostrado en los hechos más calidad democrática? ¿Qué importa más es un verdadero ejercicio democrático el criterio de calidad o de cantidad?

El ejemplo de auténtica democracia que hizo Marichuy  quiere ser soslayado por algunos intelectuales de Estado y opinó logos profesionales porque generó mucha simpatía y adhesión en la sociedad mexicana. El miedo es que en un escenario de igualdad, de no discriminación electoral y en una competencia no controlada por la mafia política y con instituciones sólidas iniciativas como las de esta candidata indígena tienen de un potencial político incalculable.

La propuesta de Marichuy, no es “el huevo de la serpiente” sino la semilla de oro de un verdadero cambio social en México. Un cambio más profundo, radical y autentico que nuestro país necesita. Muchos intereses inconfesables hay para negar y menoscabar dicho proyecto. 

Las diatribas viscerales de Víctor M Toledo no ayudan al verdadero debate intelectual y político sobre la actual situación mexicana, no ayudan al mismo AMLO, ni contribuye a una verdadera y necesaria crítica al zapatismo. Es una forma sutil de la propaganda negra que en redes sociales se ha dado y, lamentablemente, ha hecho eco entre algunos seguidores del nuevo gobierno, quienes desde afuera de este proyecto atacan con adjetivos e insultos al EZLN.

Desde luego, existen declaraciones más equilibradas y razonables hacia el zapatismo, que han hablado de “no pelearse con el EZLN” y no justifican la guerra mediática en redes contra este movimiento. Esas voces más equilibradas tienen razón en ese llamado a no desconocer las aportaciones históricas del zapatismo a la lucha neo liberal global.

Porque el principal enemigo de todo proyecto popular en México no está en las filas del zapatismo sino en la derecha empresarial, en las fuerzas conservadoras, en los buitres financieros internacionales y en los sicarios económicos cuyos cabilderos y representantes circulan en todos los espacios de la clase política.

Debe entenderse que el proyecto de Marichuy, el CIG, CNI y las iniciativas del EZLN han sido una voz para visibilizar a los de abajo, a los más pobres y discriminados; una voz para interpretar la razón y la dignidad nacional, para mostrar al pueblo mexicano el camino posible de su emancipación. Por eso y sobre todo el zapatismo ha sido un proyecto firme, vigente y centrípeto mientras que el proyecto ganador que defiende Toledo es ubicuo, ambiguo y centrífuga y, lo más sustantivo es que, en realidad, nadie conoce ¿cuál es la brújula que lo orienta?   


[1] Utilizó el término no en el significado jurídico tradicional, sino en el uso de la teoría lingüística de usar el lenguaje para apelar una realidad no existente.

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